Peronismo: Cultura política y educación (1945-1955)    
JORGE LUIS BERNETTI Y ADRIANA PUIGGRÓS: Editorial Galerna, Buenos Aires, 1993


La serie "Historia de la Educación en la Argentina", bajo la dirección de Adriana Puiggrós, en cuyo marco apareció el libro que nos ocupa, se publica como parte del proyecto Alternativas pedagógicas y prospectiva educativa en América Latina (APPEAL) del Instituto de Ciencias de la Educación y la Cátedra de Historia de la Educación Argentina y Latinoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. El presente volumen, dedicado al peronismo, es el quinto de la serie.

Esta colección supone un aporte inmenso para la investigación que se está llevando a cabo, especialmente en la Argentina, sobre la historia de la educación en dicho país. La investigación abarca el sistema educativo, tanto a nivel nacional (por ejemplo, el libro en cuestión) como a nivel provincial, desde finales del siglo XIX hasta nuestros días. También el volumen VI de la serie, titulado Discursos pedagógicos e imaginario social en el peronismo - 1945-1955 (Buenos Aires, 1995), está dedicado al peronismo y comprende seis artículos de diversos investigadores que se ocupan de diferentes aspectos de la educación en dicho período. Uno de los más interesantes es el de Inés Dussel y Pablo Pineau, que trata la cuestión de la educación técnica, tema de fundamental importancia para la época y al que también Puiggrós y Bernetti se refieren en forma extensa.

El libro reseñado se ocupa de la modelación de la educación argentina en el período peronista investigando las corrientes pedagógicas centrales, debatiendo el discurso pedagógico peronista y con una descripción y análisis de algunos fenómenos destacados, como por ejemplo las relaciones entre el , régimen y la Iglesia y su expresión en el campo de la educación. Uno de los aportes más importantes del libro reside en la creación de un panorama amplio y pormenorizado, que incluye la ubicación de diversas personalidades dentro del' sistema educativo en aquellos días. Los autores intentaron examinar el discurso que caracterizó aquella etapa en las áreas de educación y cultura, pasando revista para ello en forma extensa y en profundidad a los modeladores de la política educativa: ministros de educación, directores de departamentos en el ministerio, inspectores y otras personas clave, como por ejemplo Juan Emilio Cassani, quien a finales del período peronista se desempeñaba como Director General de Enseñanza Secundaria, Media y Especial, y quien aportó en gran medida al sistema educativo y a cursos para la capacitación de docentes aun antes de detentar dicho cargo. Las notas al final del libro abundan en detalles sobre las figuras de numerosos educadores. Al respecto, no cabe duda que el libro realiza un aporte pionero y que puede servir fielmente a todo aquél que busque datos personales y profesionales sobre estos personajes. El aporte podía haber sido mayor si se hubiera agregado un índice onomástico.

El libro se basa en copiosas e importantes fuentes primarias. Uno de los problemas principales en la investigación del peronismo es, precisamente, la cuestión de las fuentes. Diversos documentos y publicaciones del régimen desaparecieron tras su derrocamiento. Sin embargo, resulta evidente que los autores han realizado una labor investigativa profunda y lograron seguir las huellas de documentos que se conservaron. La investigación se basa en discursos del presidente y de los ministros de educación, los programas de estudio de las escuelas, diversas publicaciones del gobierno - particularmente el Boletín de Comunicaciones del Ministerio de Educación -, periódicos de la época, etc. También la literatura secundaria en que se basa el trabajo es muy extensa y por ello es de lamentar que no se incluya una bibliografía sistemática, la cual hubiera convertido al libro en una herramienta más efectiva para otros investigadores.

El libro contiene un capítulo dedicado a los docentes y al discurso que caracterizaba a dicho grupo, así como sus posturas respecto al régimen. En esta sección hay un análisis profundo e interesante de La Obra, revista de los maestros, que permite conocer las posiciones de los mismos ante los cambios que sufrió el terreno de la educación bajo el gobierno de Perón. Junto a ello, los autores destacan los logros obtenidos por este sector y el Estatuto del Docente, que estipulaba en forma expresa las condiciones de trabajo, los salarios, los derechos y obligaciones, y que tenía como fin, entre otros, convertir el magisterio en una profesión respetada.

Quienes estudian el sistema educativo durante la década peronista no pueden eludir, como tampoco lo han hecho los autores, el gran empeño puesto por el régimen para ampliar el círculo de los beneficiados de la educación estatal: construcción masiva de escuelas en todo el territorio nacional, para que no hubiera un solo niño que no recibiera educación debido a la distancia entre su hogar y el establecimiento más cercano; otorgamiento de becas a alumnos carentes de medios; apertura de escuelas técnicas para que los trabajadores del futuro cuenten con una preparación adecuada; creación de escuelas para adultos que no pudieron estudiar en su infancia - todo esto y mucho más fue producto de la empresa social del matrimonio Perón, ya que la esposa del Presidente, Evita, mediante la Fundación que llevaba su nombre, realizó grandes contribuciones en este sentido. Estas medidas condujeron a un proceso de democratización del sistema y a convertirlo en propiedad de la totalidad de los argentinos. El capítulo "La reforma del sistema educativo" se ocupa en detalle de estos asuntos. Asimismo destaca la relación que creó el peronismo entre educación y trabajo. El régimen, que invirtió grandes esfuerzos para independizar económicamente y concretar la soberanía política del país, comprendió que para ello debía someterse a un proceso de industrialización de gran envergadura. Con este propósito, ensayó una serie de reformas esenciales en el sistema educativo, particularmente en el área de la educación técnica. En dicho marco se fundaron escuelas cuyo objetivo era capacitar a los alumnos en diversas áreas técnicas y brindar una capacitación profesional adicional a obreros adultos para que pudieran mejorar su trabajo y su producción. En dicha línea también se cuenta la fundación de la Universidad Obrera, destinada a ofrecer estudios superiores a los egresados de las escuelas técnicas. De esta manera el sistema educativo quedó movilizado para que el régimen concretara su programa económico nacional. Los autores adoptan el enfoque peronista en este aspecto y dan gran preponderancia al tema de la relación educación-trabajo.

Mas quien se ocupa del sistema educativo peronista no puede esquivar otro aspecto, del que los autores prefirieron hacer caso omiso. Junto al proceso de democratización y al aumento del número de asistentes a las escuelas de diversos tipos, debe evaluarse cuáles fueron los mensajes que el sistema intentó transmitir a la joven generación. Revisando los contenidos de estos mensajes, los libros de texto o los programas de estudio, se desprende un peronismo cuyas aspiraciones como régimen no siempre concuerdan con la imagen democrática que intentó mantener. Cuando el gobierno convirtió la Doctrina Peronista en Doctrina Nacional, comenzó de hecho una educación partidista y tendenciosa. Los valores que el régimen intentó inculcar a los alumnos fueron los de la doctrina justicialista. El Primer Plan Quinquenal, y posteriormente también el Segundo, fueron convertidos en temas de estudio en clase. La Constitución de 1949 aclaraba cuáles eran los valores que debían regir la educación de las generaciones futuras. No se trata de valores universales, sino los de un movimiento político que detenta el poder. Los maestros recibieron instrucciones para enseñar a los alumnos capítulos completos de los programas económicos del gobierno y citar párrafos de discursos del Líder. Tras la muerte de Evita, su libro pseudo-autobiográfico, La razón de mi vida, fue convertido en material de lectura obligatoria.

Este proceso de indoctrinación en el sistema educativo llegó a su apogeo a partir de 1953, cuando se introdujeron nuevos libros de texto en las escuelas primarias, redactados bajo una concepción netamente peronista. Los retratos del Presidente y de la difunta Primera Dama observaban a los alumnos desde sus páginas; citas de sus discursos inundaban las hojas, así como loas y elogios a cada acción del General, y el culto a la personalidad de la pareja presidencial se hizo evidente. Estos textos fueron publicados tras haberse determinado instrucciones precisas a los autores que se presentaban a concurso. En dichas instrucciones se indicaba qué debían incluir los libros y en qué medida. Fueron aprobados sólo tras una lectura minuciosa de los inspectores y tras confirmar que cumplían con los criterios establecidos. Todo este proceso de indoctrinación en las escuelas destaca por su ausencia en el libro de Puiggrós y Bernetti. El análisis de este proceso es vital para completar el cuadro. El libro se ve afectado, por lo tanto, por una clara tendencia pro- peronista y los autores prefieren resaltar la importante cruzada social del peronismo, cuyos méritos deben reconocerse. Incluso al recordar los autores el hecho que en 1950 se solicitó a los docentes que llenaran un formulario en el que debían declarar por escrito si estaban afiliados al partido peronista o si tenían intenciones de afiliarse en el futuro - declaración que no tiene cabida en un estado democrático normal-, lo señalan sin ninguna acotación explicativa o crítica. Al hacerlo se basan en el libro de Carlos Escudé, El fracaso del proyecto argentino, publicado en 1990, mas no continúan citando de allí que debido a dicho cuestionario y a la amenaza velada que incluía, se sumó a las filas del movimiento justicialista el 80% de los maestros.

No obstante, estas observaciones no vienen a quitar el reconocimiento al aporte del libro para conocer diversos aspectos de la sociedad, la cultura y el sistema educativo en la Argentina de las décadas del cuarenta y cincuenta, ni tampoco a la importancia de la serie toda, dirigida por Adriana Puiggrós, para la investigación que se lleva a cabo sobre la historia de la educación en aquel país.

Mónica Esti Rein                                                                                 Universidad de Tel Aviv





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