A History of Fascism 1914-1945/Historia del Fascismo    
STANLEY G. PAYNE: Madison, The University of Wisconsin Press, /1995 Barcelona, Editorial Planeta, 1995.

La lectura del nuevo libro de Payne, en su versión original en inglés o en su traducción castellana, viene a llenar un vacío creado justamente por la proliferación de estudios sobre el fascismo en sus diferentes facetas, tanto en relación con el desarrollo de las ideologías y la teoría política, como con respecto a la narrativa histórica de carácter analítico. Aun sin conocer profundamente el tema, basta hojear las 53 páginas de bibliografía en la versión inglesa, divididas entre fuentes primarias y secundarias -que, en español, suman 68 páginas con la adición de una sección de tesis de doctorado-, para comprobar el alcance de esta plétora de escritos sobre fascismo y en clave de fascismo, amén de la erudición del autor, ampliamente demostrada por la profusión de citas que a la vez apoyan sus argumentos y enriquecen el texto.

Stanley George Payne, autor de varias importantes obras sobre el desarrollo político e histórico de la España contemporánea, publicó en 1980 su Fascism. Comparison and Definition (Madison, The University of Wisconsin Press - también traducido al español), en el que intentó plantear, analizar y definir el fenómeno político del fascismo diferenciándolo de las derechas conservadoras y las derechas radicales con ejemplos históricos relevantes y criticando las diversas teorías sobre la génesis de los fascismos dentro y fuera de Europa. Quince años más tarde, Payne nos entrega esta otra obra, que no puede sino ser caracterizada como una monumental combinación de la narrativa histórica analítica del fascismo y la discusión teórica del concepto y de su significación histórica, política y social -para no mencionar todas las dimensiones- en la historia del último siglo.

En este libro, dedicado a Juan J. Linz y George L. Mosse, los dos grandes intelectuales "que abrieron el camino de los estudios sobre el fascismo", según Payne, el autor no sólo nos proporciona una definición funcional y crítica del concepto de fascismo en la introducción, sino que nos guía a través de la historia del mismo, a partir de la revolución cultural de fines del siglo XIX y hasta finales de la II Guerra Mundial, cuando la derrota militar acaba destruyendo los regímenes fascistas, así como sus movimientos aliados y gobiernos títeres. La parte histórica es sumamente completa y abarca, además de los detalles del fascismo europeo a través del análisis de la formación del movimiento fascista en Italia y del nacionalsocialista en Alemania, otras cuatro variantes principales: los fascismos en Austria, España, Hungría y Rumania, que, a través de sus particularidades y diferencias, van a afianzar la definición de Payne del fascismo genérico en la segunda parte de la obra.

El examen de los movimientos menores en Europa es seguido por una descripción analítica de los movimientos fascistas extra-europeos, en cuyo marco Payne dedica diez páginas a los casos de América Latina. Este punto, de particular interés para nuestros lectores, aporta al estudio del fascismo un breve, pero relativamente completo, resumen de lo sucedido en este campo y constituye una nota sobre el estado de la investigación del tema del fascismo histórico en Latinoamérica. La sección incluye referencias al Movimiento Nacional Socialista de Chile, a las Camisas Doradas y el Partido de Acción Revolucionaria en México, así como a la Unión Nacional Sinarquista de ese país, y también a la Unión Revolucionaria del Perú, al Movimiento Nacional Revolucionario Boliviano, a la Agáo Integralista Brasileira y al Grupo de Oficiales Unidos y sus lazos con Perón, en Argentina. Es precisamente este examen de las variantes no-europeas de movimientos fascistas, incluyendo también ejemplos de Japón, China, Sudáfrica, Estados Unidos y el Oriente Medio, lo que permite a Payne concluir que la no-reproducción en la periferia extra-europea de las condiciones imperantes en Europa a partir de las cuales se constituían los movimientos fascistas -la competencia nacionalista imperialista, las democracias liberales incipientes, la movilización de masas nacionalistas no controlada por la oligarquía y las tendencias originadas en la revolución cultural de fines del siglo XIX- actuó en detrimento de movimientos que, aun poseyendo fuertes tendencias fascistizantes o la voluntad de imitar el fenómeno europeo, no encuadran dentro de la definición de fascismo genérico al carecer parcial o totalmente de estos elementos.

La segunda parte del libro constituye un análisis crítico de las diversas teorías que intentan explicar el fenómeno fascista. Payne observa que la heterogeneidad y complejidad de éste dificultan en extremo la acuñación de una definición genérica, especialmente cuando no se diferencia claramente entre movimientos y regímenes fascistas. El carácter antipolítico y totalista de la ideología fascista, así como su relación de orígenes con la revolución cultural antipositivista, antiracionalista y antimaterialista de fines del siglo pasado, sirven de base para la creación de un fenómeno político -que se declara antipolítico- multifacético, más fácil de caracterizar por los elementos comunes negativos -antiliberalismo, antiparlamentarismo, anticapitalismo y anticomunismo, por sólo mencionar algunos- que por sus componentes de definición positiva. Al análisis de Payne habría que agregar que la idea totalitaria, tal como la propone Mussolini en las primeras etapas de constitución del régimen fascista italiano, contiene elementos que al imponer la supremacía del Estado y su manejo, terminan sacralizando la política en lugar de eliminarla, como era la intención de diversos sectores revolucionarios que contribuyeron fundamentalmente a la ideología y la constitución de los movimientos fascistas en las postrimerías de la 1 Guerra Mundial. Payne, tras analizar el desarrollo de los denominados neofascismos y neonazismos de los períodos de posguerra, concluye afirmando que: "El fascismo histórico no puede recrearse, pero el fin del siglo XX bien podría ser testigo del surgimiento de formas tanto nuevas como parcialmente relacionadas con el pasado nacionalismo autoritario, sobre todo en Europa del este, en Africa y en Asia".

Esta nueva obra de Stanley G. Payne constituye un aporte clave al estudio del fascismo, no sólo porque abarca muchos de los aspectos históricos y teóricos centrales del tema, sino por la seriedad y el alcance del análisis. A History qf Fascism 1914-1945 - Historia del Fascismo es una obra indispensable, tanto porque resume el estado actual de la investigación sobre este tópico, como por el hecho de que, a través de una lectura histórica acompañada de una reflexión teórica minuciosa, obliga a pensar. De este modo, Payne inscribe su nombre entre los principales estudiosos del fascismo, a la vez que hace una gran contribución a lo que Mosse definió como el intento de comprender lo irracional a través del uso de la razón.
 
Mario Sznajder Universidad Hebrea de Jerusalén




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